jueves, 8 de diciembre de 2011

Un nuevo relato propio


Las Princesas de los elementos

Hace millones de años cuando la tierra nació y nadie habitaba aun el mundo lo regían las princesas de los elementos. Cada una poseía una cualidad y a cambio de poseer esa cualidad tenían algo prohibido.
La princesa de la naturaleza dominaba la tierra y los vegetales. Ella tenía prohibido moverse de su lugar de nacimiento. Para que eso pudiera cumplirse a ella no le otorgaron pies sino unas gruesas raíces que la mantenían aferrada a la tierra. Al igual que las plantas si la princesa de la naturaleza salía de la tierra moriría.
La princesa del viento dominaba desde el cielo. Con su soplo movía las nubes agitaba las hojas de los árboles y a veces cuando se enfadaba podía provocar catástrofes con sus terribles huracanes. La princesa del viento tenía prohibido bajar de las alturas. Su deber era soplar siempre desde arriba y su palacio estaba en las nubes. Si alguna vez se le ocurría bajar moriría pues la diferencia de altitud y presión podrían destruir su frágil cuerpo.
En la parte gélida de la tierra se encontraba la princesa del hielo. Tenía el poder de congelar todo aquello que tocase. Por eso la aislaron en un palacio de hielo alejado del resto del planeta para que no lo congelase todo. Su deber era mantener helado todo su dominio. Esta princesa tenía prohibido enamorarse. Si alguna vez le ocurriese eso el calor de su corazón enamorado podría derretirla y moriría.
La princesa del agua dominaba los ríos y mares. Su deber era mantener siempre un buen nivel de agua en el planeta. Tenía el poder de controlar las olas y las mareas. La princesa del agua tenía prohibido acercarse al reino de la princesa de fuego pues podría apagarla y crear una catástrofe en la tierra.
La princesa del fuego dominaba desde el núcleo terrestre donde se encargaba de fundirlo todo y controlar la actividad sísmica. Esta princesa tenía prohibido acercarse al reino del  agua ya que podría morir si el agua apagase su llama. A esta princesa no le gustaba nada estar ahí tan sola. Su calor natural la hacía desear salir y relacionarse con el resto de princesas. Y esas ganas son las que dieron comienzo a este relato...

Un día de desesperación y soledad la princesa del fuego decidió abandonar su reino para irse a conocer al resto de princesas que regían el mundo.
Primero quiso conocer a la princesa de la naturaleza, y marcho en su búsqueda. Cuando llego a su reino y puso un pie en el las plantas empezaron a arder y la princesa de la naturaleza grito:
- ¡Tu! ¡Estúpida! ¡Márchate de mí reino, este no es tu lugar, vas a destruirlo todo con tus llamas!
La princesa del fuego decepcionada decidió irse a buscar a la princesa del viento. Tras mucho buscar no la encontraba y decidió gritar:
- ¡Princesa de viento! Responde, ¿dónde estás? Solo quisiera conocerte...
- Princesa del fuego, yo no puedo bajar de mi reino. Es mi prohibición...
Una vez más decepcionada la princesa del fuego se marchó y decidió ir a conocer a la princesa del agua. Cuando llego al reino de la princesa del agua se dio cuenta que no podía entrar ya que el agua la apagaría y moriría...
Se marchó cabizbaja y pensando que igual su destino era estar siempre sola.
Aun le faltaba un reino por visitar y tenía dudas de si ir o no ir, ya que ese reino era el reino del hielo y podría derretirlo...
En la parte gélida de la tierra la princesa del hielo también se sentía sola y sin que la princesa del fuego lo supiera la princesa del hielo había hecho el mismo viaje en busca de otras princesas y se hallaba ante la duda de si acercarse o no al reino del fuego ya que si se acercaba podría fundirse...
Al final ambas decidieron volverse pero... en mitad del retorno sus caminos se cruzaron y se encontraron...
- ¿Tu eres la princesa del fuego no? - Pregunto la princesa del hielo al sentir el calor que desprendía la otra princesa.
- Si, y tu entonces debes de ser la princesa del hielo ¿no? - Dijo la princesa del fuego al sentir el frio gélido que desprendía la otra princesa.
Ambas se sentían a gusto hablando pero sabían que no podrían acercarse mucho la una a la otra ya que corrían el riesgo de morir.
Tras un rato pensativo la princesa del fuego hablo:
- Me alegra haberme encontrado contigo eres la única que me ha hecho algo de caso.
- No te confíes princesita yo solo he sido educada.
- Princesa del hielo tu mascara de fría conmigo no te va a valer yo con solo mirarte sé que no eres todo hielo.
- Yo ya soy muy guapa no necesito mascaras. Yo soy toda hielo no puedo sentir nada y es por eso que mi carácter es así de rudo y borde.
- ¿A que le temes?
- Yo no tengo miedo.
- Acércate a mí.
- No puedo ya lo sabes me derretirías.
- Sigo pensando que eres dulce y tierna. Tu corazón no es de hielo.
- Mi corazón no es de hielo pero tiene prohibido arder.
- En la vida hay cosas que no se pueden controlar.
- Lo sé es por eso que me marcho ahora mismo. No quiero que mi vida corra ningún riesgo.
- Yo no te hare nada, no me acercare a ti, puedo aceptar tus frialdades...
- Princesa del fuego es mejor que no ocurra nada entre tú y yo. Cierto es que con solo mirarte he sentido algo demasiado fuerte pero no puede ser.
- Dame la oportunidad de que estemos cerca una de la otra, de hablar, de entendernos, de conocernos más...
- Márchate princesita de fuego.
La princesa del fuego volvió a su reino y la princesa del hielo volvió al suyo. Se separaron pero cada día que pasaba la princesa del fuego necesitaba más volver a estar cerca de la princesa del hielo. No sabía por qué pero si sabía que le gustaba estar cerca de ella aunque lo único que pudiera hacer es mirarla...
Tras mucho pensar la princesa del fuego decidió escribir una carta:
<< Princesa del hielo, de la frialdad, tu que me ignoras, quiero que sepas que con solo mirarte me sentí grande... Es extraño pero así es como me siento. Tal vez las princesas fuimos obligadas a estar separadas para que jamás sintiéramos nada así, pero ahora que te he visto no puedo evitar recordar tu mirada. Tus ojos azules y cristalinos me miraban con algo de frialdad pero yo sé que tu corazón no es así... podrías rechazarme millones de veces y yo aun así insistiría en que tu corazón puede sentir... Siento que no podría estar sin ti, no ahora que te he tenido tan cerca. Igual no soy yo quien pueda hacer latir tu corazón pero quiero que sepas que en mis rojizos ojos cada día veo reflejados los tuyos, en silencio llevo mi soledad, en silencio llevo esa necesidad que tengo de tenerte más cerca de mí y siento que esta carta igual podría ser lo último que yo podría hacer para traerte cerca de mi... Y aunque cada día me mirases con gesto de indiferencia solo con poder mirarte mi corazón ya estaría alegre. Espero que esta carta llegue hasta ti que la leas y puedas recordarme como yo te recuerdo... >>
Cuando termino la carta la metió en un sobre y se marchó a buscar a la princesa del viento para pedirle que con sus soplos enviase la carta a la princesa del hielo.
- ¿Princesa del viento estas ahí? - Pregunto la princesa del fuego mirando hacia las nubes.
- ¿Qué quieres princesa del fuego? - Dijo la princesa del viento.
- Solo quiero que hagas llegar esta carta a la princesa del hielo por favor... - Suplicó la princesa del fuego.
- De acuerdo te hare el favor, pero no me tomes por una mensajera - respondió la princesa del viento.
La princesa del fuego lanzo la carta al aire y deseo que llegara a manos de la princesa del hielo.

Al día siguiente en el reino del hielo una carta cayó al suelo...
¿Qué es esto? La princesa del hielo vio la carta y la recogió. Cuando se puso a leerla no podía evitar emocionarse... le gustaba lo que leía... lo correspondía pero sabía que no podía sentir tanto... Si se enamoraba moriría... Era un terrible riesgo y un gran dilema... ¿Vivir sola y sin amor? o ¿vivir el amor durante unos minutos y morir enamorada?
Cansada de tanto dilema la princesa del hielo decidió arriesgarse y marchar hacia el reino de la princesa de fuego.
Cuando llego se encontró a la princesa del fuego esperándola:
- Sabía que vendrías...
- No te hagas ilusiones...
- Abrázame...
- Moriremos si lo hago...
- Prefiero morir sintiendo tu abrazo que vivir sin haberlo sentido jamás...
La princesa del hielo se acercó a la princesa del fuego y la abrazó con fuerza... Ambas se abrazaban y mientras eso ocurría la princesa del hielo se derretía y su corazón enamorado ardía... Con el agua que se producía del hielo derretido la princesa del fuego se estaba apagando... ambas vidas se estaban escapando en un intenso abrazo... Entonces la princesa del hielo dijo:
- Mi vida se va... pero no tengo miedo porque estoy contigo ya no estoy sola y jamás lo volveré a estar... gracias por derretir mi helado corazón que no me dejaba descubrir lo que es el amor...
- Mi vida también se marcha... Me apago pero por fin he sentido tu abrazo... tu cuerpo cerca del mío...
En sus últimos segundos ambas se fundieron en el más cálido de los besos y así sus cuerpos desaparecieron... y en el lugar donde habían estado un corazón quedo dibujado... El corazón que demostraba que no hay amor imposible, que no hay frialdad lo suficientemente fuerte para hacer a un cálido corazón sentir la alegría de amar... 

2 comentarios:

  1. me gustaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa y lo grito mas me gustaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa.....
    delfiniya

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