Las Princesas de los elementos
Hace millones de años
cuando la tierra nació y nadie habitaba aun el mundo lo regían las princesas de
los elementos. Cada una poseía una cualidad y a cambio de poseer esa cualidad tenían
algo prohibido.
La princesa de la
naturaleza dominaba la tierra y los vegetales. Ella tenía prohibido moverse de
su lugar de nacimiento. Para que eso pudiera cumplirse a ella no le otorgaron
pies sino unas gruesas raíces que la mantenían aferrada a la tierra. Al igual
que las plantas si la princesa de la naturaleza salía de la tierra moriría.
La princesa del viento
dominaba desde el cielo. Con su soplo movía las nubes agitaba las hojas de los árboles
y a veces cuando se enfadaba podía provocar catástrofes con sus terribles
huracanes. La princesa del viento tenía prohibido bajar de las alturas. Su
deber era soplar siempre desde arriba y su palacio estaba en las nubes. Si
alguna vez se le ocurría bajar moriría pues la diferencia de altitud y presión podrían
destruir su frágil cuerpo.
En la parte gélida de la
tierra se encontraba la princesa del hielo. Tenía el poder de congelar todo
aquello que tocase. Por eso la aislaron en un palacio de hielo alejado del
resto del planeta para que no lo congelase todo. Su deber era mantener helado
todo su dominio. Esta princesa tenía prohibido enamorarse. Si alguna vez le
ocurriese eso el calor de su corazón enamorado podría derretirla y moriría.
La princesa del agua
dominaba los ríos y mares. Su deber era mantener siempre un buen nivel de agua
en el planeta. Tenía el poder de controlar las olas y las mareas. La princesa
del agua tenía prohibido acercarse al reino de la princesa de fuego pues podría
apagarla y crear una catástrofe en la tierra.
La princesa del fuego
dominaba desde el núcleo terrestre donde se encargaba de fundirlo todo y
controlar la actividad sísmica. Esta princesa tenía prohibido acercarse al
reino del agua ya que podría morir si el
agua apagase su llama. A esta princesa no le gustaba nada estar ahí tan sola.
Su calor natural la hacía desear salir y relacionarse con el resto de
princesas. Y esas ganas son las que dieron comienzo a este relato...
Un día de desesperación y
soledad la princesa del fuego decidió abandonar su reino para irse a conocer al
resto de princesas que regían el mundo.
Primero quiso conocer a la princesa de la naturaleza, y marcho en su búsqueda. Cuando llego a su reino y puso un pie en el las plantas empezaron a arder y la princesa de la naturaleza grito:
Primero quiso conocer a la princesa de la naturaleza, y marcho en su búsqueda. Cuando llego a su reino y puso un pie en el las plantas empezaron a arder y la princesa de la naturaleza grito:
- ¡Tu! ¡Estúpida! ¡Márchate
de mí reino, este no es tu lugar, vas a destruirlo todo con tus llamas!
La princesa del fuego
decepcionada decidió irse a buscar a la princesa del viento. Tras mucho buscar
no la encontraba y decidió gritar:
- ¡Princesa de viento!
Responde, ¿dónde estás? Solo quisiera conocerte...
- Princesa del fuego, yo
no puedo bajar de mi reino. Es mi prohibición...
Una vez más decepcionada
la princesa del fuego se marchó y decidió ir a conocer a la princesa del agua.
Cuando llego al reino de la princesa del agua se dio cuenta que no podía entrar
ya que el agua la apagaría y moriría...
Se marchó cabizbaja y pensando que igual su destino era estar siempre sola.
Aun le faltaba un reino por visitar y tenía dudas de si ir o no ir, ya que ese reino era el reino del hielo y podría derretirlo...
Se marchó cabizbaja y pensando que igual su destino era estar siempre sola.
Aun le faltaba un reino por visitar y tenía dudas de si ir o no ir, ya que ese reino era el reino del hielo y podría derretirlo...
En la parte gélida de la
tierra la princesa del hielo también se sentía sola y sin que la princesa del
fuego lo supiera la princesa del hielo había hecho el mismo viaje en busca de
otras princesas y se hallaba ante la duda de si acercarse o no al reino del
fuego ya que si se acercaba podría fundirse...
Al final ambas decidieron
volverse pero... en mitad del retorno sus caminos se cruzaron y se
encontraron...
- ¿Tu eres la princesa
del fuego no? - Pregunto la princesa del hielo al sentir el calor que desprendía
la otra princesa.
- Si, y tu entonces debes
de ser la princesa del hielo ¿no? - Dijo la princesa del fuego al sentir el
frio gélido que desprendía la otra princesa.
Ambas se sentían a gusto
hablando pero sabían que no podrían acercarse mucho la una a la otra ya que corrían
el riesgo de morir.
Tras un rato pensativo la princesa del fuego hablo:
Tras un rato pensativo la princesa del fuego hablo:
- Me alegra haberme
encontrado contigo eres la única que me ha hecho algo de caso.
- No te confíes princesita
yo solo he sido educada.
- Princesa del hielo tu
mascara de fría conmigo no te va a valer yo con solo mirarte sé que no eres
todo hielo.
- Yo ya soy muy guapa no
necesito mascaras. Yo soy toda hielo no puedo sentir nada y es por eso que mi carácter
es así de rudo y borde.
- ¿A que le temes?
- Yo no tengo miedo.
- Acércate a mí.
- No puedo ya lo sabes me
derretirías.
- Sigo pensando que eres
dulce y tierna. Tu corazón no es de hielo.
- Mi corazón no es de
hielo pero tiene prohibido arder.
- En la vida hay cosas
que no se pueden controlar.
- Lo sé es por eso que me
marcho ahora mismo. No quiero que mi vida corra ningún riesgo.
- Yo no te hare nada, no
me acercare a ti, puedo aceptar tus frialdades...
- Princesa del fuego es
mejor que no ocurra nada entre tú y yo. Cierto es que con solo mirarte he
sentido algo demasiado fuerte pero no puede ser.
- Dame la oportunidad de
que estemos cerca una de la otra, de hablar, de entendernos, de conocernos más...
- Márchate princesita de
fuego.
La princesa del fuego volvió
a su reino y la princesa del hielo volvió al suyo. Se separaron pero cada día
que pasaba la princesa del fuego necesitaba más volver a estar cerca de la
princesa del hielo. No sabía por qué pero si sabía que le gustaba estar cerca
de ella aunque lo único que pudiera hacer es mirarla...
Tras mucho pensar la
princesa del fuego decidió escribir una carta:
<< Princesa del
hielo, de la frialdad, tu que me ignoras, quiero que sepas que con solo mirarte
me sentí grande... Es extraño pero así es como me siento. Tal vez las princesas
fuimos obligadas a estar separadas para que jamás sintiéramos nada así, pero
ahora que te he visto no puedo evitar recordar tu mirada. Tus ojos azules y
cristalinos me miraban con algo de frialdad pero yo sé que tu corazón no es así...
podrías rechazarme millones de veces y yo aun así insistiría en que tu corazón
puede sentir... Siento que no podría estar sin ti, no ahora que te he tenido
tan cerca. Igual no soy yo quien pueda hacer latir tu corazón pero quiero que sepas
que en mis rojizos ojos cada día veo reflejados los tuyos, en silencio llevo mi
soledad, en silencio llevo esa necesidad que tengo de tenerte más cerca de mí y
siento que esta carta igual podría ser lo último que yo podría hacer para
traerte cerca de mi... Y aunque cada día me mirases con gesto de indiferencia
solo con poder mirarte mi corazón ya estaría alegre. Espero que esta carta
llegue hasta ti que la leas y puedas recordarme como yo te recuerdo... >>
Cuando termino la carta
la metió en un sobre y se marchó a buscar a la princesa del viento para pedirle
que con sus soplos enviase la carta a la princesa del hielo.
- ¿Princesa del viento
estas ahí? - Pregunto la princesa del fuego mirando hacia las nubes.
- ¿Qué quieres princesa
del fuego? - Dijo la princesa del viento.
- Solo quiero que hagas
llegar esta carta a la princesa del hielo por favor... - Suplicó la princesa
del fuego.
- De acuerdo te hare el
favor, pero no me tomes por una mensajera - respondió la princesa del viento.
La princesa del fuego
lanzo la carta al aire y deseo que llegara a manos de la princesa del hielo.
Al día siguiente en el
reino del hielo una carta cayó al suelo...
¿Qué es esto? La princesa
del hielo vio la carta y la recogió. Cuando se puso a leerla no podía evitar
emocionarse... le gustaba lo que leía... lo correspondía pero sabía que no podía
sentir tanto... Si se enamoraba moriría... Era un terrible riesgo y un gran
dilema... ¿Vivir sola y sin amor? o ¿vivir el amor durante unos minutos y morir
enamorada?
Cansada de tanto dilema
la princesa del hielo decidió arriesgarse y marchar hacia el reino de la
princesa de fuego.
Cuando llego se encontró a la princesa del fuego esperándola:
Cuando llego se encontró a la princesa del fuego esperándola:
- Sabía que vendrías...
- No te hagas
ilusiones...
- Abrázame...
- Moriremos si lo hago...
- Prefiero morir sintiendo
tu abrazo que vivir sin haberlo sentido jamás...
La princesa del hielo se
acercó a la princesa del fuego y la abrazó con fuerza... Ambas se abrazaban y
mientras eso ocurría la princesa del hielo se derretía y su corazón enamorado ardía...
Con el agua que se producía del hielo derretido la princesa del fuego se estaba
apagando... ambas vidas se estaban escapando en un intenso abrazo... Entonces
la princesa del hielo dijo:
- Mi vida se va... pero
no tengo miedo porque estoy contigo ya no estoy sola y jamás lo volveré a
estar... gracias por derretir mi helado corazón que no me dejaba descubrir lo
que es el amor...
- Mi vida también se
marcha... Me apago pero por fin he sentido tu abrazo... tu cuerpo cerca del mío...
En sus últimos segundos
ambas se fundieron en el más cálido de los besos y así sus cuerpos desaparecieron...
y en el lugar donde habían estado un corazón quedo dibujado... El corazón que
demostraba que no hay amor imposible, que no hay frialdad lo suficientemente
fuerte para hacer a un cálido corazón sentir la alegría de amar...
me gustaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa y lo grito mas me gustaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa.....
ResponderEliminardelfiniya
graciaas wapaa ;) me alegra k te gustee^^
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